Embarazo y Parto
     
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Embarazo y Parto
   
 
Maternidad:
sabiduría ancestral
Desde tiempos ancestrales las mujeres llevamos codificados en nuestro ser instintos tan básicos como proteger, alimentar y amar a nuestros hijos. Puede sonar poco elegante para todas las madres modernas, pero lo cierto es que la mujer es un mamífero capaz de parir, cuidar y alimentar a su cría; definitivamente es parte de la naturaleza y esta cargada de los elementos que la ayudarán a vivir esa experiencia trascendental como lo es el embarazo, el nacimiento y el posparto.
Sin embargo, las múltiples actividades nos han desconectado tanto de nuestra naturaleza femenina, que muchas veces nos vemos en la necesidad de buscar en el entorno consejos y comentarios que nos ayuden a vivir el embarazo, o incluso nos permitan sobrevivir a los primeros días de vida de nuestros bebés.
Lo más increíble es que mayormente las madres en gestación o con bebés recien nacidos no se percatan que esa respuesta que buscan afuera de forma insaciable, se encuentra grabada en su propio ser y ha pasado de generación en generación.
Tu mamá, que quizás estas embarazada o con un pequeño en tus brazos, permite que ese ser ancestral sea tu guía durante este proceso; la intuición te habla a través de tu cuerpo, de tus sensaciones y sentimientos, y te va dando las luces para tomar las decisiones correctas. Sólo es necesario que dirijas la brújula hacia tu interior y pongas mucha atención; si sientes mucho cansancio físico y ciertos malestares como dolores de espalda, quizás deberías analizar cómo está tu postura, cómo caminas o si pasas mucho tiempo de pie o sentada; si tienes sentimientos frecuentes como tristeza -por ejemplo- que sobrepasen la normalidad de un embarazo y no tienes motivos aparentes, observa cómo está tu relación de pareja, cómo te sientes ante los cambios que te ha provocado el embarazo; si sientes la necesidad de hablar con tu bebé aun en útero, permítete comunicarle todo lo que sale de tu corazón; si en tu trabajo de parto sientes la necesidad de movimiento y de emitir sonidos, hazlo.
Deja fluir toda esa sabiduría ancestral, ya verás que tu embarazo, la llegada de tu bebé y su cuidado será más armonioso y tranquilo para tí y tu pareja.

Cortesía de la Soc. Aura Arelis Pereira, facilitadora de nacimiento y dueña de Anyel maternity “La tienda del bebé y la madre moderna”. Comentarios escribir a: anyelmaternity@yahoo.es
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Ejercicios para Realizar durante el Trabajo de parto.
Es posible, claro que sí, realizar ejercicios durante el trabajo de parto. Pero no cualquier clase de ejercicios, sino unos muy especiales destinados a la relajación de la parturienta, así como a facilitar ciertos procesos en el transcurso de las etapas de dilatación, expulsión y alumbramiento. En el contenido de los cursos prenatales de Embarazarte se indican cuáles son estos ejercicios, y en el caso de que se tenga el acompañamiento de una facilitadora de nacimiento, esta persona está adiestrada para señalar qué hacer.

En esta ocasión explicaremos los ejercicios adecuados para la etapa de Dilatación, es decir cuando las contracciones abren el cuello del útero, la cual a su vez comprende tres fases:
§ Fase temprana.
§ Fase activa.
§ Transición.

Durante la fase temprana, que es el momento en el que se presentan las primeras contracciones, cortas y espaciadas en el tiempo (distanciadas entre 15 y 5 minutos con 20 a 45 segundos de duración), es recomendable efectuar ejercicios de respiración profunda y lenta, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. De esta manera se facilita la relajación, mamá se tranquiliza porque debe ahorrar energía para las siguientes etapas, que son más exigentes a nivel físico.


En esos momentos que pueden transcurrir en casa, la parturienta se puede bañar, escuchar música, descansar y/o terminar de arreglar algunos detalles de la habitación del bebé o para la estadía en la clínica. Es el instante de dar la bienvenida al trabajo de parto y darle la pauta al bebé de que llegó la hora de salir al mundo exterior. Igualmente es vital sintonizar a papá con el acontecimiento y se recomienda evitar llamar a terceras personas que puedan transmitir ansiedad, cuando lo que se precisa es sosiego. También es la ocasión propicia para comunicarse con el médico y la facilitadora de nacimiento.


La fase activa supone contracciones más intensas y seguidas, es decir, de 50 segundos a un minuto de duración cada 5 a 11/2 minutos aproximadamente. En este momento debe pasarse a respiraciones superficiales y cortas, dirigiendo el aire hacia la parte superior del tórax para evitar que el diafragma baje y choque con el útero. Se pueden efectuar ejercicios como caminar, bailar, mecerse, en general, buscar posturas verticales que permitan el descenso de bebé por efectos de la gravedad, así como mayor oxigenación. En este sentido la pose decúbito supina (acostada boca arriba) dificulta la oxigenación del útero y del bebé.
En la fase de transición, que es la que antecede a la etapa expulsiva, es vital concentrarse en la respiración superficial para trascender las sensaciones de incomodidad o dolor. Es el instante para las afirmaciones que permitan enfocarse en la salida del bebé.
Entre las afirmaciones se puede decir: “vamos, ya casi termina”, “termina de bajar bebé”. En cierta forma, esto sirve para dar ánimo. Un ejercicio para ayudar a bajar al bebé son las “gallinitas”, las cuales consisten en caminar en cuclillas.


Se aconseja usar agua caliente sobre la zona que incomode para relajar. También son útiles otras herramientas para facilitar la concentración, tales como la música, aromaterapia, masajes, etc..
Si surgen en esta fase ganas de pujar intermitentes, pueden evitarse resoplando o simulando soplar una vela a 50 centímetros de distancia de la boca. Hay que evitar pujar si no hay dilatación completa antes de la etapa expulsiva, para evitar que la cabeza de bebé golpee y produzca un edema en el cuello uterino.

Para obtener mayor información sobre Embarazarte, recomendamos revisar su website www.embarazarte.com, o comunicarse a través del email prenatal@embarazarte.com / Telfs: 0058 0212 - 285.65.54 / 395.63.51
El mundo de mi Bebé Nº23
 
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